El bacillus thuringiensis no deja residuos,àes uno de los insecticidas ecológicos más populares y efectivos ya que actúa contra las orugas al producir unas toxinas naturales (delta-toxinas). Actúa por ingestión y es totalmente inocuo para otros insectos y vertebrados.
Se utiliza en el control de enfermedades causadas por hongos productores de oÃÂdios (cenicilla) en todo tipo de cultivos: plantas ornamentales, frutales (melocotonero), hortÃÂcolas (melón, sandÃÂa), vid, cereales, etc.
Gracias a su capacidad para penetrar en el interior de las hojas (acción translaminar) posee un gran poder curativo y se muestra muy resistente al lavado por la lluvia.